jueves, 12 de noviembre de 2009

Avanzando...

En estos momentos se esta cocinando el desarrollo, es inevitable el fuego lento, el horno no anda más fuerte, pero le da un sabor único.
Las notas fotografiadas de los diarios de La Nueva Provincia en los años que interesan para el trabajo, consultadas en la hemeroteca de la Biblioteca Rivadavia de la ciudad, estan siendo analizadas.

lunes, 19 de octubre de 2009

Introducción

“SI NO EXPLOTA,

NO ES ANARQUÍA”

Ezio Casalini

Presentación:

El primero de Febrero de 1931 en una penitenciaría de Capital Federal:

“El condenado camina como un pato. Los pies aherrojados con una barra de hierro a las esposas que amarran las manos. Atraviesa la franja de adoquinado rústico. Algunos espectadores se ríen. ¿Zoncera? ¿Nerviosidad? ¡Quién sabe! El reo se sienta reposadamente en el banquillo. Apoya la espalda y saca pecho. Mira arriba. Luego se inclina y parece, con las manos abandonadas entre las rodillas abiertas, un hombre que cuida el fuego mientras se calienta agua para tomar el mate.

Permanece así cuatro segundos. Un suboficial le cruza una soga al pecho, para que cuando los proyectiles lo maten no ruede por tierra. Di Giovanni gira la cabeza de derecha a izquierda y se deja amarrar. Ha formado el blanco pelotón fusilero. El suboficial quiere vendar al condenado. Este grita:

-Venda no.

Mira tiesamente a los ejecutores. Emana voluntad. Si sufre o no, es un secreto. Pero permanece así, tieso, orgulloso.

Di Giovanni permanece recto, apoyada la espalda en el respaldar. Sobre su cabeza, en una franja de muralla gris, se mueven piernas de soldados. Saca pecho. ¿Será para recibir las balas?

-Pelotón, firme. Apunten.

La voz del reo estalla metálica, vibrante:

-¡Viva la anarquía!

-¡Fuego!

Resplandor subitáneo. Un cuerpo recio se ha convertido en una doblada lámina de papel. Las balas rompen la soga. El cuerpo cae de cabeza y queda en el pasto verde con las manos tocando las rodillas.

Fogonazo de tiro de gracia.

Las balas han escrito la última palabra en el cuerpo del reo. El rostro permanece sereno. Pálido. Los ojos entreabiertos. Un herrero martillea a los pies del cadáver. Quita los remaches del grillete y de la barra de hierro. Un médico lo observa. Certifica que el condenado ha muerto. Un señor, que ha venido de frac y con zapatos de baile, se retira con la galera en la coronilla. Parece que saliera del cabaret. Otro dice una mala palabra.

Veo cuatro muchachos pálidos como muertos y desfigurados que se muerden los labios; son: Gauna, de La Razón, Álvarez, de Última Hora, Enrique González Tuñón, de Crítica y Gómez de El Mundo. Yo estoy como borracho. Pienso en los que se reían. Pienso que a la entrada de la Penitenciaría debería ponerse un cartel que rezara:

-Está prohibido reírse.

- Está prohibido concurrir con zapatos de baile.” [1]

La historia de éste, Severino Di Giovanni -“el enemigo publico numero uno”, declarado así por el gobierno del general Uriburu; el hombre más buscado del momento; considerado también “el hombre más maligno que pisó tierra argentina”- fue la que hizo brotar la intriga por el anarquismo: ¿Por qué tanta violencia? ¿Cómo surge el odio a la propiedad? ¿Cómo reaccionaba la sociedad de la época a todo esto?

Osvaldo Bayer trabajó sobre las ideas de Günther Anders que expresan de forma muy directa: “la única salida es la violencia”; y Karl Jaspers lo apoya diciendo “¡Qué fatalidad cuando el ser humano de buena fe renuncia a la violencia porque cree en la no-violencia! ¡Lo único que logra es ser superado en forma más radical por la violencia!”[2]. Como era de esperarse, a estas declaraciones les llueven respuestas, tanto apoyándolas como atacándolas; pero analizar ese debate no es el objetivo de este trabajo. Por lo tanto continuaremos dejando en claro que los anarquistas tenían y tienen grandes reflexiones previas al accionar para fundamentar su lucha violenta y no es un mero reflejo ante la opresión sino un medio para un fin.

Respondidos los interrogantes anteriores surgen otros más específicos -culpa de la misma naturaleza humana; “insaciable y curiosa”- ya acercándose más al ámbito que me rodea: ¿Cómo se reaccionó a todo esto en Bahía Blanca? ¿Qué mostraban los “dueños del saber popular” local? Esto es lo que se intentará responder en tanto se vaya avanzando en el siguiente proyecto.

Contexto histórico:

El trabajo recorre momentos de una década (1925 – 1935) bastante variada para nuestro país, desde el gobierno radical de Marcelo T. de Alvear (1922 – 1928), pasando por el segundo gobierno de Hipólito Yrigoyen (1928 – 1930), la crisis económica mundial de Octubre de 1929 que tanto afectó al sistema capitalista. La Década infame (1930 – 1943); comenzada con el derrocamiento de Yrigoyen, llevado cabo por el golpe militar de 1930, encabezado por los generales Agustín P. Justo y José F. Uriburu; en la cual tomó gran poder la oligarquía terrateniente. Los gobiernos militares comenzaron con la dictadura de Uriburu, pero, debido a los intentos de Uriburu de reformar la constitución liberal conservadora de 1853, en 1932 asumió Justo para quedarse en el poder hasta 1938.

En este período tan movido políticamente, también hubo mucho movimiento social, que fue uno de los mayores motivos por los que se produjo el golpe del ‘30. Los obreros desde principios de siglo estaban creciendo como movimiento y fundaron la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), de tendencia anarquista y la Unión General de Trabajadores (UGT) con los gremios de tendencia socialista.

“El anarquismo se difundió a partir de las acciones de propaganda –entre otras, la publicación de La Protesta, uno de los periódicos anarquistas más importantes de su época- realizadas por inmigrantes obreros que tenían esta ideología. Los anarquistas se enfrentaron con el PS denunciando que las reformas graduales eran una traición a los intereses de la clase obrera. Proponían, en cambio, la acción directa y la revolución para lograr mejoras y beneficios en forma inmediata.

En la primera década del siglo XX, el movimiento anarquista argentino fue uno de los más importantes e influyentes del mundo. Los anarquistas tuvieron más adherentes entre los obreros de los pequeños talleres y los servicios urbanos como los portuarios, los mecánicos, albañiles, panaderos, zapateros y constructores de carruajes; y no entre los de las grandes empresas como los ferrocarriles y los frigoríficos.” [3]

Desde hacía pocos años atrás, 1912, que estaba sancionada y aplicada la ley Sáenz Peña. Este fue un paso importantísimo para la ampliación de la democracia.

Surgió también un movimiento que sigue funcionando hasta la actualidad y que ha cumplido un rol fundamental en la historia del obrero y del país en general: el sindicalismo. Los sindicalistas jugaron un papel fundamental en la economía y el trabajo del país durante todo el siglo XX.

La crisis del ’29 golpeó fuertemente a la Argentina de inmediato:

“Los problemas económicos y financieros que originó la crisis y la política de endeudamiento externo, que inició el gobierno para asegurar su posición, enfrentaron al gobierno con todos los grupos sociales que lo habían apoyado. Las principales entidades que agrupaban a los terratenientes y a los exportadores se aliaron contra Yrigoyen y buscaron el apoyo de grupos descontentos con el ejército.” [4]

Esta es la situación que aprovecha la oligarquía para retomar el poder y cortar con la continuidad de las instituciones democráticas. Una vez en el poder la elite dirigente buscó favorecerse económicamente intentando restituir el modelo agroexportador pero no le funcionó debido a intereses de empresarios que “creyeron conveniente priorizar el desarrollo de nuevas actividades.” [5]

Hipótesis y objetivos

El objetivo de la investigación se centra en la relación entre el principal periódico local, La Nueva Provincia, y el movimiento anarquista en la década que transcurre entre los años 1925 y 1935. Dentro de esta temática, se buscará descubrir qué imaginario intentaba crear este diario sobre el anarquismo y cual realmente creaba dentro de la sociedad bahiense.

Dentro de este objetivo, y basándonos en la historia y tendencias políticas del diario referido, sostenemos que éste buscaba debilitar al anarquismo mostrando sus aspectos negativos y dejando de lado todo aquello que pudiera llevar a pensar algo a favor del movimiento. De esta forma, el discurso periodístico convierte al anarquista en una persona sin razonamiento lógico, no digna de ser escuchada, sino todo lo contrario: digna de ser acallada.

Marco teórico

Se utilizaran para el análisis de la investigación las ideas de:

Pierre Bourdieu, principalmente aquellas relacionadas con las luchas y la violencia simbólicas, como también las luchas de poder. Estos tres conceptos forman parte de un conflicto que se da tanto entre los distintos campos como dentro de cada uno de ellos, el mismo se basa en la búsqueda del poder y dominación. A este conflicto se refiere el término “luchas de poder”, a estas se las considera luchas simbólicas y uno de las principales “armas” utilizadas dentro de estas es justamente la violencia simbólica. Esta violencia es toda aquella que se de sin la utilización de la fuerza física y con la sobredeterminación como su principal fin.

También se tomaran en cuenta los conceptos de “imaginarios sociales” que desarrollan Baczko Bronislaw y Juan Luis Pintos, los cuales son atravesados por otros como realidad o utopia. Estos autores en sus escritos estudian algunos de los imaginarios sociales más destacados de la historia mundial y mediante estos explican los conceptos mencionados, los cuales son definidos más adelante en este mismo trabajo.

Otro autor que se utilizará será Roger Chartier por su concepción de las “representaciones”, se tomara principalmente para analizar las representaciones creadas por el periodismo local. En sus escritos Chartier entiende a la representación como una relación entre una imagen presente y un objeto ausente, en la que la primera vale por el segundo porque es su homólogo. El autor destaca la necesidad de relacionar los discursos con la posición de quien los emite y explica que existen luchas de representación, entre las imágenes que cada grupo o poder cree dar de sí mismo y las que, contra su voluntad, les son impuestas por sus competidores.

Definiciones de conceptos:

Anarquismo: es una doctrina que tiene como propuesta abandonar toda organización social, económica o política que sea estructurada por un régimen de cualquier tipo. Buscan la desaparición de la autoridad, la ley y la propiedad. Así llegaban a conclusiones como: “La ley nunca es -se sostenía en los fundamentos del Ideal Anarquista-, no podrá ser jamás, buena; porque emana de un principio malo: el de la imposición. Por eso no sirve siquiera como medio de educación.” [6] En otros casos expresaban que toda propiedad es un robo. Muchos anarquistas, pero no todos, creen en la violencia como la única salida; ésta es una de los puntos de mayor debate dentro del movimiento y es por lo que más se lo critica. Dentro de Argentina surge en respuesta a una necesidad de los sectores obreros que esperaban tener un lugar desde donde buscar su libertad y su ascenso; éste lugar se los dio la anarquía, que tenía su punto de encuentro en los momentos de conflicto y les daba un discurso reconfortante y que atendía sus “urgencias” de lucha. La palabra anarquía la considero difícil de definir gracias a las variadas formas de entenderla y de llevarla a la práctica.

Violencia: a la hora de definir esta palabra nos encontramos con autores que afirman que es un concepto polisémico, lo cual es cierto en gran medida. A pesar de esta complicación a la hora de encontrar una correcta, hay algunas definiciones que son lo suficientemente explicativas y abiertas como para darse a entender. Una de éstas es la de la OMS que la definió como: “El uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.”. Algunos de los aspectos que dificultan definir la violencia, son aquellos que impiden reducirla a un carácter unívoco, por ejemplo, si se trata de un hecho voluntario o involuntario; el uso en función del ataque o la defensa, si es individual o colectiva y la singularidad o pluralidad de la misma, es decir ¿violencia o violencias?” [7]

Terrorismo: si leemos la definición de la RAE veremos al terrorismo como “dominación por el terror” o “Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.”, allí entonces lo vemos definido por su finalidad de causar terror. Sin embargo hace por lo menos un siglo que se le da, popularmente, una connotación política. Se entiende como terrorismo a todo aquello que busca un fin político por medio de la violencia. Sería así sinónimo de violencia política. El error más grande sobre este concepto, el cual es intencional, es el tomar como terrorismo solo a la llamada “violencia de abajo” (toda violencia que no provenga de los sectores dominantes de la sociedad) y dejar de usarla cuando se trata de guerras, represiones u otras formas de terrorismo de estado.

Periodismo: es la recolección y tratamiento, incluyendo la publicación, de información. Hay tres tipos de discursos periodísticos que dependen de la intención o la actitud del discurso y son: el informativo; el de opinión; y el de entretenimiento. En la época a estudiar el periodismo estaba mucho más limitado que en la actualidad, principalmente por una cuestión tecnológica, no existían tantos medios de comunicación en donde desarrollarlo, las principales fuentes de periodismo pasaban por el papel y la radio.

Imaginarios sociales: son aquellas imágenes que se crean sobre cierta parte de la sociedad -un grupo, sector, clase, etcétera- y generan una realidad justamente imaginaria. Esto último no quita que los “esquemas” puedan encontrarse en algún punto (uno o varios) con la “realidad verdadera”, es decir con lo que es más allá de cómo lo piensen. Pueden existir intereses de algunas partes para que se piense a algún sector de la sociedad de una forma determinada, sea esa una realidad ficticia o no, para bien o para mal.

Estado del arte:

Dentro del ámbito en que se circunscribe este trabajo ha habido otros que abordan temas y/o épocas que se relacionan fuertemente con éste. Uno de ellos es titulado “Anarquía y Temor Social” [8] y trata sobre las representaciones e imaginarios sociales hacia el anarquismo durante los primeros años del siglo XX. La investigadora trabaja principalmente estudiando algunas publicaciones de revistas o periódicos de la época que se referían a anarquistas y mediante estos demuestra el temor social que existía en la ciudad y corrobora, una vez más, que hay gente con intereses de perjudicar a otra manipulando el imaginario social de, en este caso, sus lectores.

Otro trabajo es el que se titula “Las Grietas del Relato Histórico” [9] y explica “los orígenes del anarquismo en Bahía Blanca y la matanza de obreros en Ingeniero White en 1907”[10]. Al principio del libro el autor explica brevemente la estructura del mismo, comentando así también el contenido:

“…cuenta con dos capítulos, el primero dedicado a señalan algunos apuntes sobre los orígenes del movimiento obrero bahiense, basado en los registros que editaban los pioneros del anarquismo y el socialismo local. El segundo capítulo está dedicado a la matanza de 1907 en la Casa del Pueblo del puerto de Ingeniero White y la huelga solidaria que realizaron los obreros para condenar aquellos hechos, señalada como la más importante de aquella «etapa heroica» del comienzo del siglo XX.” [11]

Así como éstos, hay otros trabajos que ayudan a comprender el concepto de anarquismo y cómo se desarrollo en el país, los cuales se irán citando durante el desarrollo de este trabajo para reforzar, aclarar o lo que sea necesario. Todo vale para reforzar los conceptos, es por esto es que también se citaran, a medida que se vaya avanzando en el trabajo, videos, películas y todo aquello que sirva.



[1] Roberto Arlt, Obras Completas, Buenos Aires, Omeba, 1981, citado en Los Mitos De La Historia Argentina 3, Pigna, Felipe, Planeta Historia y Sociedad, 2006, Pags. 118 - 119.

[2] Extraído de: Osvaldo Bayer, Berlín, Alemania, agosto de 1987. Transcrito por Tota para La Haine del libro “Rebeldía y Esperanza”. Preparado y “reproducido” para Internet por: (I.E.A.) “Instituto de Estudios Anarquistas” (Santiago, Chile, mayo de 2005)

[3] Historia La Argentina Contemporánea (1852 – 1999), M. E. Alonso y E. C. Vázquez, Aique, Pág. 94.

[4] Ídem, Pág. 119.

[5] Ídem, Pág. 122.

[6] La Protesta, 31 de diciembre de 1913, citado en Nueva Historia Argentina - Tomo V, Mirta Zaida Lobato, editorial sudamericana, Pág. 319.

[7] Franco S., Violencia y/o Salud. Elementos preliminares para pensarlas y actuar. En: presentación al grupo de trabajo Violencia y Salud en América Latina, Río de Janeiro. Diciembre 11-14 de 1989, Washington, D.C. OMS/OPS. Mimeo.

[8] Agesta, María de las Nieves, Anarquía y Temor Social, 2 al 5 de Septiembre de 2009, UNS – Conicet.

[9] Randazzo, Federico, Las Grietas Del Relato Histórico, Ediciones Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini.

[10] Ídem.

[11] Ídem.